Antes de soldar acero, es importante considerar el tipo y espesor del material, el entorno de trabajo y los equipos disponibles. Existen diversas técnicas como MIG, TIG, SMAW, láser y por puntos, cada una con aplicaciones específicas. Para acero inoxidable, se recomiendan métodos de bajo aporte térmico como TIG o láser, usando materiales compatibles y protección gaseosa adecuada para evitar defectos como corrosión o sobrecalentamiento, garantizando uniones duraderas y limpias en sectores exigentes.









